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4 min de lectura Por Mi Campus

Anatomía de una cápsula: lección, reto, evidencia

La unidad indivisible de Mi Campus, los cinco tipos de reto con un ejemplo de salud para cada uno, y cómo funcionan rúbrica, intentos y tiempo

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Desarma una cápsula y encuentras tres piezas. Quita cualquiera de ellas y deja de ser una cápsula.

La primera es una lección. La segunda es un reto de activación. La tercera es la evidencia de competencia que ese reto produce. En un curso tradicional estas piezas viven en lugares distintos: el contenido en un módulo, el cuestionario al final, la nota en una hoja de cálculo. En Mi Campus son un solo objeto, y nadie termina la primera pieza sin pasar por las otras dos.

La lección: solo lo que el reto necesita

La lección de una cápsula es corta a propósito. Puede ser un video breve, un texto, un diagrama, un documento o una lista para estudiar. Lo que no puede ser es exhaustiva. Su trabajo es darle a la persona exactamente lo que necesita para resolver el reto que viene después, y nada más.

Esta regla cambia la forma en que escriben los instructores. En lugar de preguntarse “¿qué debería saber la gente sobre este tema?”, se preguntan “¿qué necesita alguien para hacer esta cosa concreta correctamente?”. La respuesta casi siempre es más corta que la presentación que ya existe. Lo que no ayuda a resolver el reto se mueve a otra cápsula o se elimina.

Cinco tipos de reto, cinco ejemplos de salud

Toda cápsula termina en un reto, y hay cinco tipos para elegir. Aquí va cada uno con un ejemplo de formación en salud, donde nació Mi Campus.

Caso. La persona recibe una situación y tiene que analizarla y responder. Ejemplo: llega un paciente para una infusión intravenosa; la persona describe cómo prepararía el área de trabajo para mantener la técnica aséptica, qué barreras usaría y en qué orden. La respuesta se evalúa contra una rúbrica que enumera los pasos que una respuesta correcta debe incluir.

Decisión. La persona queda frente a un punto de decisión con pocas opciones, cada una con consecuencias. Ejemplo: dado el peso del paciente, la concentración prescrita y la presentación disponible, debe elegir la dosis correcta para cargar. Una elección equivocada se registra como un error específico, no solo como un fallo.

Entrega. La persona produce algo y lo presenta. Ejemplo: completar el formato de historia clínica de una atención simulada y enviarlo. La rúbrica revisa que los campos obligatorios estén, que los registros sean consistentes con el caso y que no se haya anotado nada indebido.

Lista de verificación. La persona recorre un procedimiento paso a paso, confirmando cada uno. Ejemplo: la lista de cadena de frío para la recepción de vacunas: temperatura verificada al llegar, lectura registrada, ubicación en almacenamiento, revisión de alarmas. Se evalúan el orden y la completitud.

Evaluación rápida. Un conjunto corto de preguntas que miden aplicación, no memoria. Ejemplo: cinco escenarios donde hay que decir si el paciente descrito tiene una contraindicación para una vacuna dada y por qué. Es rápida, pero cada pregunta exige aplicar una regla a un caso.

El tipo lo elige el instructor según la habilidad. Reconocer una contraindicación es una evaluación rápida. Preparar un campo estéril es una lista de verificación. Elegir una dosis es una decisión. Ninguno se aprueba mirando.

Rúbrica, intentos y límite de tiempo

Cada reto lleva cuatro ajustes que controla la institución.

La rúbrica describe qué contiene una respuesta correcta. La escribe el instructor y es la base de la evaluación. Los criterios de aprobación dicen qué cuenta como aprobado. El máximo de intentos limita cuántas veces se puede intentar; algunas habilidades justifican tres intentos, otras solo uno. El límite de tiempo, cuando se usa, agrega la presión de trabajar contra el reloj, algo que importa cuando la tarea real también la tiene.

Estos ajustes son tuyos. La plataforma registra el resultado, los intentos, el tiempo y los errores, y aplica los criterios que definiste. No los reemplaza con un juicio propio. Donde el asistente de Sommatic AI está habilitado, ayuda a las personas a moverse y actuar dentro de la plataforma; no decide si un reto fue aprobado.

Núcleo y refuerzo

Hay dos clases de cápsula. Las cápsulas núcleo son la secuencia obligatoria de un programa; todos tienen que completarlas. Las cápsulas de refuerzo se escriben para un error específico. Permanecen ocultas y se prescriben solo a quienes muestran ese error en sus resultados.

Una cápsula de refuerzo tiene la misma anatomía: una lección que atiende la brecha concreta, un reto que comprueba si se cerró, y la evidencia de que así fue. La diferencia es quién la ve y cuándo. Quien calcula bien la dosis nunca ve la cápsula de refuerzo sobre conversión de unidades. Quien la calcula mal por esa razón, sí, antes de seguir.

Si estás diseñando tu primer programa, empieza con una sola cápsula núcleo. Elige una habilidad, escribe la lección más corta que la habilite, escoge el tipo de reto que le corresponde y redacta la rúbrica antes que cualquier otra cosa. Mi Campus tiene un plan gratuito para construir y correr exactamente eso.

Publicado · Mi Campus

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